::
Santoña
11 °C
Weather details

Contador Visitas

Icon Dudas razonables PDF Imprimir E-mail
Domingo, 18 de Septiembre de 2011
¿Qué zapatilla es la mejor?, ¿qué me debo poner en invierno?, ¿y en verano?, ¿sobre qué terreno es mejor correr? Estas y otras muchas interrogantes vienen a la cabeza cuando has decidido comenzar a entrenar con una cierta asiduidad.

Estamos en septiembre y tras la “borrachera” olímpica son muchos los que decidirán unirse al pequeño gran universo de los corredores. Para ello es necesario tener muy claro que el entrenamiento más o menos programado es necesario y la premisa más importante es no lesionarse. Para lograrlo y para disfrutar al máximo es necesario elegir la equipación más adecuada que no tiene por qué ser la más cara.

Adónde ir

En la última década estamos viviendo una explosión de las tiendas especializadas para hacer frente a la gigantesca oferta general de los grandes almacenes. En las primeras encontraremos material muy concreto y, en general, un excelente asesoramiento, porque estas pequeñas tiendas suelen estar dirigidas por corredores y entrenadores que han decidido hacer de ellas su forma de vida. Por ello, el consejo adecuado para cada caso está casi asegurado. Además, en estos locales es normal encontrar sistemas de análisis de pisada más o menos efectivos, pero que siempre nos sirven como guía para hacer la mejor elección.

En cuanto los grandes almacenes, el mejor consejo que podemos dar es ir con la elección ya hecha y teniendo muy claro lo que se va a comprar. A veces hay ofertas muy tentadoras de modelos de gama media o alta a precios realmente buenos, pero desde luego no es un buen sitio al que acudir si eres novato en el tema. Harán lo imposible por venderte lo más caro o lo último en moda, pero de ahí a que sea lo mejor para preparar ese medio maratón que quieres correr dentro de unos meses... puede haber un abismo.
También desde hace unos años disfrutamos en España de un excelente punto medio: los grandes almacenes especializados en deporte. La referencia más habitual es el conocido. Ahí sí es posible encontrar modelos muy específicos y, con casi toda seguridad, con todos los tallajes en stock. Además, sus vendedores suelen ser bastante jóvenes y haber recibido al menos cursillos concretos de la sección en la que trabajan, por lo que suelen conocer algo sobre el deporte. Por otro lado, también suele haber buenas ofertas y liquidaciones.

¿Qué zapatilla me vendría bien?

Lo de elegir una zapatilla para entrenar es, especialmente si no tienes referencias anteriores, un poco como jugar a la lotería. Incluso si eliges la zapatilla más cara de técnica del mercado tienes muchísimas posibilidades de que te siente fenomenal y no tenga ningún problema, pero también puede ser que su horma no sea la adecuada para tu pie o para tu forma de correr. En cualquier caso, mucho más si vas a elegir tu primera zapatilla para entrenar "en serio", nos remitimos a lo que puedes leer en el apartado anterior sobre acudir a una tienda especializada donde te puedan hacer un pequeño estudio biomecánico o al menos recomendarte un modelo concreto.
Es más que posible que no necesites un modelo que valga una barbaridad. Posiblemente por un precio razonable de entre 60 y 80 euros encuentres el modelo perfecto para comenzar a entrenar.

Te preguntas
Ahora veamos alguna de las preguntas más habituales entre los que van a adquirir su nueva equipación:

• ¿Qué zapatillas debo utilizar si comienzo a entrenar seriamente?

Pues, básicamente, unas zapatillas que ante todo te protejan de lesiones. Para esto han de tener una mediasuela gruesa, una horma recta y un corte reforzado. De este modo tendrán una amortiguación duradera, combinado con buena estabilidad y una duración razonable. Lo más importante es evitar lesiones, sobre todo, hasta el momento en el que se adquiera un estado de forma que te permita entrenar más fuerte. Hay que preparar el cuerpo para soportar los microtraumatismos de la carrera, por lo que la amortiguación del impacto y el equilibrio en la pisada son fundamentales.

• ¿Unas zapatillas para entrenar y otras para competir o unas para las dos cosas?

Es de suponer que si has decidido empezar a seguir un entrenamiento es posible que tengas en mente competir en una prueba concreta y prepararte para ella. Por ello, efectivamente te conviene tener al menos dos grupos de zapatillas: uno de entrenamiento y otro de competición. Recuerda que cualquier zapatilla dura más si alternas su uso con otra, además de que el día que comiences con entrenamientos más o menos "de calidad", rápidamente buscarás un modelo más ligero y rápido.

• ¿Se usan las mismas zapatillas para entrenar por tierra o asfalto?

No, o al menos no se debería. Con unos volúmenes de entrenamiento razonables, casi seguro que deberás combinar entrenamientos y kilometraje en ambas superficies y lo que tiene una buena atracción y durabilidad en terrenos naturales suele ser pesado. Quizá algo duro para el asfalto. Por otro lado, la tracción en asfalto viene determinada por la superficie de contacto del piso, que suele ser bastante liso en comparación con el usado en tierra o hierba.
La conclusión es que, efectivamente, si vas entrenar en ambos terrenos, lo ideal es tener un modelo para cada uno. En contra de lo que se pueda suponer, esto no es un derroche de dinero, puesto que a la larga cada zapatilla te durará más que si usaras una sola para todas las sesiones.

• ¿Cuáles son las ideales para competir?

Aquí se entra en un terreno bastante relativo, puesto que la zapatilla ideal de competición para un etíope de apenas 50 kilos de peso no es la misma que para un atleta medio cuyo fin es mejorar su marca en la carrera de su pueblo o en un maratón al año.
Puesto que estamos hablando de corredores que empiezan, lo ideal sería elegir lo que se conoce como un modelo mixto. Es decir, que tenga una horma semicurva, lo que consigue que se adapte bastante bien al pie pero sin ahogarlo, con una mediasuela de altura media y buena amortiguación, pero sin aislar demasiado el pie del asfalto. De esta forma se logra combinar buenas sensaciones y rapidez de respuesta con buena amortiguación y estabilidad.

• ¿Qué diferencias hay entre el calzado de tierra-hierba, asfalto y trail?

El primero tiene un piso con un relieve mucho más agresivo, es decir, con aristas y formas afiladas, para poder traccionar incluso si el terreno está mojado o resbaladizo. El caucho utilizado es de una densidad muy alta para soportar bien el desgaste y asegurar su durabilidad ante tanto rozamiento. Por otro lado, los colores suelen ser bastante apagados para soportar mejor la suciedad del barro y la tierra, con cortes de materiales muy resistentes como la cordura o piezas plásticas resistentes a la abrasión.

Para la carretera, se incorporan suelas con menos relieve y de compuestos más blandos para "adaptarse" bien sobre el asfalto. También las mediasuelas son gruesas, de una densidad bastante baja y con los sistemas de amortiguación más efectivos para compensar el nulo acolchamiento del pavimento. Suelen incorporar cambios de densidad estabilizadores, puesto que todo el impacto recae en el sistema músculoesquelético y la más mínima descompensación repercute en forma de sobrecarga y, si no se soluciona, en lesión.

Muchas cortes son de rejilla para asegurar la transpirabilidad, porque sobre la carretera no existe el riesgo de que puedan entrar tierra o piedras como ocurre corriendo en campo.
Si hablamos de las trail o su evolución, modelos para montaña, son muy parecidas a las primeras de las que hemos hablado pero radicalizadas. Es normal incorporar en estos modelos membranas transpirables tipo Gore Tex, así como lengüetas integrales o escarpines similares a los usados en buceo para evitar que se introduzcan pequeñas piedras, arena, hierba y agua.

• ¿Qué es lo que más hay que valorar en una zapatilla: el peso o la amortiguación?

Sin duda la amortiguación. La mayor parte de las lesiones proviene precisamente de su carencia, aunque nunca conviene descuidar la estabilidad. Normalmente, ambos términos son antagonistas, puesto que la amortiguación suele venir determinada por una mediasuela blanda que se deforma con el uso y, por lo tanto, nos hace pisar mal sobrecargando tobillos y rodillas.

En cuanto al peso, cierto es que la teoría nos dice que cuanto más pesa una zapatilla más nos costará levantarla y, por lo tanto, más fuerza gastaremos en correr. Pero esto, que en cualquier caso sólo sería válido pensando en la competición pura, es algo que concretamente el mercado español está supervalorado. Un corredor novato, con un claro sobrepeso, es capaz de elegir la zapatilla menos pesada del mercado sólo porque piensa que con ella correrá mejor, y este es un gran error. La ligereza excesiva solamente es un excelente argumento de ventas para las marcas y bueno para aquellos atletas con la forma suficiente para ganar esos segundos necesarios que nos pueden proporcionar esos gramos ahorrados, pero nada más. Para un corredor "normal" mucha ligereza suele traducirse en falta de durabilidad y de estabilidad. En el punto medio está la virtud… como casi siempre.

• ¿Es importante una zapatilla de cara a prevenir lesiones?

Absolutamente fundamental. De hecho, cualquier entrenador puede decir que gran parte de los avances en el rendimiento del atletismo en los últimos tiempos viene determinado porque la capacidad de entrenamiento es mayor que la de hace años. Esto está en relación directa con la evolución del calzado deportivo. Ahora, por ejemplo, los fondistas pueden hacer más kilómetros lesionándose menos que los de hace 30 años. Esto es gracias a que ahora las zapatillas amortiguan más, sobrecargan menos, son más estables y ayudan a la prevención de lesiones mucho más que las de aquella época

Camisetas

Sobre todo en verano, la gran duda es elegir el tipo de camiseta con la que se entrena o compite. Para lo segundo es lógico decantarse por la de tirantes, porque ahorra peso y es más cómoda, y para lo primero también, aunque los que sean sensibles a los rayos del sol deberán andarse con más cuidado. Claro que siempre queda la opción de usar crema de protección solar si el sol aprieta mucho. Las chicas suelen usar también "tops", especialmente diseñados para correr.
Según va llegando el frío, lo normal es ir pasando de la camiseta transpirable de manga larga a una de tejido más térmico, o incluso chubasquero si llueve.

Pantalones

Ocurre algo parecido que con las camisetas. Con calor se usa pantalón o malla corta y, según va llegando el frío, se pasa a la larga de simple lycra para pasar a la de tejido térmico en pleno invierno. Conviene elegir siempre con patronaje denominado "biomórfico", donde las piezas de tejido que componen la malla siguen aproximadamente las formas de los músculos, evitando así que se mueva.

Calcetines

Aquí tenemos uno de los elementos más olvidados, pero también más importantes de nuestra equipación. En competición lo normal es usar calcetines de caña muy baja y tejido muy abierto para favorecer la sensación de terreno y la transpiración. Según se pasa al entrenamiento se van usando calcetines más altos y algo más gruesos, llegando en pleno invierno a usar incluso calcetines térmicos. Por otro lado, muchos corredores de pista suelen competir y hacer series rápidas sin calcetines, con la zapatilla directamente envolviendo el pie. Esto requiere una terminación interior especialmente bien rematada para evitar rozaduras y todo lo que ello conllevaría.

Durante los últimos años están apareciendo modelos algo especiales. Por ejemplo, hay algunos que tienen la forma de los dedos. Hay gente a la que le resulta cómodo, mientras que otros no lo soportan. También existen calcetines de caña muy alta, que llegan casi hasta la rodilla y que por su diseño favorecen el riego sanguíneo y disminuyen la sobrecarga muscular. Ocurre algo parecido con lo anterior, porque mientras algunos atletas han encontrado en estos modelos la panacea a ciertas lesiones, otros no soportan llevar calcetines tan altos. En este caso, tú decides cuál es mejor.

Toma nota

Con esta pequeña guía esperamos haberte indicado las bases para que puedas elegir tu primera equipación. No obstante, como la experiencia es un grado, estate seguro de que al poco tiempo de comenzar a entrenar no tendrás que hacer caso a ningún reportaje, porque tú eres el que mejor sabrás qué es lo que más te conviene y con lo que corres más cómodo.